domingo, 13 de enero de 2019

Atrás
de los antiguos bordes de mí misma
una espada recuerda su metal cortar un miedo
la visión, nubla la vejez y ciertos enojos
me cansé
de aplausos automáticos
mensajes de estrago.

Vuelta carnero. Cabeza abajo rueda mejor,
cuerpo doblado sabe del suelo
y atrás quedó
eso otro que no estoy tan segura
de haber sido yo.

Misterio

Hay misterio
en tu lágrima cuando nace
nube triste, cielo de sal.
Es un misterio tu arena
llevando adentro el mar.

Degusto no conocer
el ancho sol entre tus axilas.
La belleza es algo oscura,
repito al misterio y se fuga a plena luz.

Aprendí que lo visible se esconde
porque pide al corazón que distinga.
Recordé, sólo la magia simple
abre los pliegues de vida.

Si tu palabra viene del silencio,
cabe entera en poesía.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Despertar
en la imagen de una estrella
con un brillo de los ojos
Despertar
al sueño
de mi música inexplicable
traída del bosque sonoro.
Coro perfecto de nosotros.
Rima de la orilla que trae el mar.
Mi gramito de vela
le susurra un fueguito a la oscuridad...

martes, 13 de noviembre de 2018

Tu masculinidad dulce, tan clara
calmando tormentos
de mis aguas.
Tu masculinidad de brisa,
abraza;
me arropa desde adentro
y canta.

Siempre que te admiro
hay cadencia en tus palabras.
Cuando te suspiro,
hombre que consagra
un momento en el camino.

Llegas desde lejos,
acercando tus pasos
lanzan.
Me expando de tiempo,
se abre el surco de los cuentos,
inventamos mates callejeros.
No me cabe zapatilla para tanto caminar.
El canto tiene alas cuando lo puedo volar.
La piedra guarda secretos que no caben en una pared.
Montañas, saben tanto que a ellas quiero volver.

Mi cuerda susurra a la mano, la mano siente un suspiro,
el viento me trae copla y la copla me da abrigo.
Un amigo saca la foto y después me abre un libro
es su corazón tierno en el corazón de Quito.

Los años no pasan ni siguen solos,
los acompaño con fuerza
la vida lo vale todo si de veras se intenta.

No cabe una zapatilla para tanto caminar,
volando se hace el aire que me ayuda a cantar.
Permiso, montaña fresca, te canto para mutar:
mudando se hace el silencio que la música hace sonar.

15 de agosto 2018

...

La escucha es circular.
La vista es lineal.

¿Y quién te parió?

A vos la yuta no te parió,
pero es quien te soba los rincones,
te traslada las divisas,
y aguijona trabajadores.

A vos la yuta no te parió:
tu cuna tuvo otros barrotes.
Tu sorna, otras pericias.
Tu violencia, otros bemoles.

Desconozco aunque sospecho quién te parió,
mas ya no hay ovario que te monte,
útero que te bendiga,
ni orgasmo que te nombre.

Dispar



No disparó.

No disparó hacia el frente una bala:

se disipo su corta vida por la espalda.

Dispara la justicia sus tardanzas,

se inclinó la indiferencia en la balanza
y aunque niñez y muerte no se aman,
en muchos cuerpos, juntas se desangran.
La propiedad y los medios lo arman:
el corazón que mira nunca manda,
y el bolsillo nunca duda de la cana.
Escándalo si el dolar se dispara,
mas el gatillo bate fruta en la palabra.
Pedí gancho en el medio de la cuadra,
antes de que se lo comprobara:
ese niño que murió, sólo pasaba...
acaso a lo argento de tu alma
unas rimas disparadas la reparan.


27 de septiembre de 2018. Se confirmó que Facundo Ferreira no disparó al policía que lo mató, como habían dicho...

Cuando se cortan ligamentos,
chorros, pasos, voz.
Cuando se acorta el espacio,
tronos, vida, pozo, dios:
estirarse la esperanza.
Amansar la ilusión.
Inventarse otro paso.
Octavarse la canción.
Imperarse en voluntad
-no es poco-
en este cuándo...

27 de septiembre 2018

Otra vez

Otra vez, escribir para que no se me caiga el pellejo, para no tener que gritar en la terraza aullando sangre. Otra vez la manada lo hizo de nuevo, y una vez más dormí en la calle, salí de mi misma girando a la oscuridad, y tuve suerte: un puño me despertó y renací en un sueño. Otra -tan única como otras- vez, me despabilaron sin mojarme, no necesité reaccionar ni mucho menos defenderme. Sin guías ni pistas ni avisos, me jalaron directo a la intemperie, y bien sumergida me pregunté por qué la complicamos tanto, qué pasa que falta tanto lo que sobra. Es que otra bendita vez, un manojo de humanidad se me plantó enfrente, fue el arte más simple y maravilloso, tan sincero que las palabras eran apenas huellas en la arena, el mar se las lleva con gracia, y yo con la intimidad de una pared, vengo de nuevo urgida para escribir.

17 de octubre 2018

Espaldas

Pienso en espaldas.

Espaldas al pueblo. Espaldas del pueblo. Espaldas sin sostén. Espaldas disparadas. Espaldas trajeadas de cabezas lustradas.

Pienso y no me dan las palabras, de tanta espalda. Espaldaradas. Espadas pálidas.

¿Dónde están los corazones, las miradas?

"Los mismos de siempre"

Hoy escuché en una radio:
"los mismos de siempre".
Seguro hablan de quienes insisten,
y dicen para crear la palabra,
asi cuidando, persisten;
se les nota la garganta
y el costado...
se abrigan
porque el sol está del otro lado.
"Los mismos",
que se conectan con "los distintos".
No les molesta ser diferentes
con tal de no ser indiferentes.
"De siempre" se organizan
y se reconocen entre ciclos,
en los tiempos de lo urgente.

Los de siempre no queremos ser siempre los mismos,
para multiplicarnos en medio de este abismo.

domingo, 22 de julio de 2018

Canción para TELAM

Soy TELAM cuando hablo de lo que hay que hablar
Fui TELAM porque el pueblo me quiso escuchar
soy TELAM en agencia de sinceridad
soy TELAM lo repito, ¿cuánto hay que cantar?


Soy TELAM compañera, tengo que llegar
fui TELAM de noticia que hoy es mundial
soy TELAM porque ajustan no hay justicia ya
soy TELAM, cuánta hambre que nos quieren dar...


¿Cuánto hay que cantar?

¿Cuánto hay que contar?

¿Y cuánto hay que amar?

Para ser, para dar, para hablar

para saber, para poder, para soñar...

Faltas

Cuando falta silencio
sobran palabras.
Cuando falta verdad
sobran "comillas"
Cuando falta responsabilidad
llega la culpa.

Ante tanta lengua
se necesitan ojos
que busquen ver.

Pero se buscan espectadores,
se escribe correctamente,
y se agradece sin saber honrar.

Falta valentía para encararse;
miedos nos sobran...

viernes, 2 de febrero de 2018

Baja la noche

Cuando baja la noche, no enciendas la luz.
Seamos pieles en forma de estrellas
y se irradie el sol desde dentro de mí
explotándome en luna llena.

Cuando baja la noche y sos una manta azul,
dancemos despacio con el asombro abierto,
sabiendo que se va a acrecentar el cuerpo
hasta cubrir toda una habitación.

Bajando la noche, subamos como luz
en los ritmos que esconde el silencio.
Quizás te pida un ventilador
para que el abrazo traiga los sueños.