domingo, 12 de noviembre de 2017

Y para su mala suerte, en nuestros sueños persiste lo que en la vigilia persiguen, las raíces crecen hacia abajo mientras desde el cielo amenazan nuestras hojas, y los frutos perecen dejando mil semillas. Es por eso que nos toca seguir saboreando las palabras, hasta salivarlas de nuestra mayor poesía.

Ante...

Ante la dormidera, despiértese. 
Ante la confusión, reflexione.
Ante la fragmentación, reúnase.
Ante la indiferencia, actúe.
Ante la injusticia, más inteligencia.
Ante la amenaza, organícese.
Ante la ignorancia, aprenda.
Ante la duda, sienta.
Ante la crisis, sobre todo, no demore la esperanza.

Nuestro camino

No habíamos sabido callar, mas tampoco conocíamos el valor del silencio. Queríamos romper el viento y a la vez buscábamos la fuerza que en el río nos llevara contracorriente. Nuestra voz gritó hasta la afonía y ahí recordó la sensación de cuidar el abrazo. Entonces, y allí, descubrimos los ejes que guían el espacio y el tiempo. Lo infinito y lo inmenso llegaron a ser un punto en un instante... y eso marcó nuestro camino.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Rezo profesional

Popes nuestros, que viven tan lejos
muy citados sean sus nombres.

Hagase de la ciencia, un reino
que dicte su voluntad, tanto en la mente como en el cuerpo,
dándonos hoy el manual de cada día.

Perdona nuestra viva humanidad
así como nosotros perdonamos a quienes no te entienden
no nos dejes caer en el error,
y líbranos de crear,
amen.

martes, 18 de julio de 2017

Miguitas

Me pregunto si ya intentaste recoger tus miguitas, las que dejaste caer por miedo y descuido, creyendo que te guiarían para volver por donde llegaste...
Me pregunto si cuando intentaste las encontraste, o la naturaleza de la vida y las cosas las mojó, las esparció, las hundió o las voló lejos...
Me pregunto si cuando supiste que esas miguitas ya no estaban detrás ni adelante, podías verlas en las palabras inodoras, los gestos mecánicos, o abrazos inertes.
Te pregunto ahora, para qué andar de miga suelta, porfiando pan debajo del brazo, si le ponés trampa a la entrega, al corazón, al andamio.

jueves, 8 de junio de 2017

Me traigo

Ni supiste de mi vereda con tilos, y ya querías adivinar los botones de mi saco.
Leías de mi muro, unos suspiros. Trababas tus sentires con atajos.
Reías y soplabas -por lo bajo- sin acercarte de orejas a mi espacio.
Así, el amor, descaminado: lo tuyo con lo tuyo, y lo mío es mío demasiado.
Vos que sos tanta respuesta: ¿de preguntas para cuando?
Yo, trayéndome de nuevo, me deshago.
Sentada, miro el mar, respiro, hasta el carajo.

miércoles, 19 de abril de 2017

No es el curso de mi poesía lo que guiará las leyes que rijan en las avenidas, los portales y las cuchetas.
Mis palabras poco sabrán amasar aquello que inquieta, en medio de esta revuelta latente ensortijada.
Este muro virtual no derrocará las paredes divisorias, ni traerá ventanas a los sótanos húmedos faltos de sol que habitan dentro de los corazones impermeables.
Solo puedo decir que salvé, sin embargo y con los años, cierta impunidad.
Ya no espero que las flores que lanzo se transformen en convencimiento espinado. Es nulo mi interés en ser una flecha certera, en tirar una punta, en aflojar camisas.
Digo que con cada poesía cotidiana, me nutro de libertad, me doy de mi misma moneda, esparzo la saliva, y las partículas de amor que se le salen, invitan la próxima vueltita... y así no tengo que pedirle al mundo que pare porque me quiero bajar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Distinguir

Es preciso distinguir
el sentido de una curva de la dirección de una recta,
el fragor de una máscara de la intención de una careta,
la eliminación de lo que sobra de los procesos de mierda.

Distingo haciendo distancia.
Aprendo estando cerca.

Es preciso distinguir
la bronca acumulada de la digna rabia que se expresa,
el hablaje monocorde del decir hondo a ballesta,
una carga en el hombro de la responsabilidad que apresta.

Distingo haciendo distancia,
Comprendo estando cerca.

Es preciso distinguir
los discursos bien plantados de un saco de palabras sueltas,
la prolijidad inventada de la organización viva completa,
el tiempo creado con arte de aceleraciones impuestas.

Distingo observando distancias,
Aprendo saltando la cerca.

jueves, 16 de febrero de 2017

Milonguita de febrero

En tu vereda estaba el sol,
después pintó la lluvia
y a mi me baja la poeta.

No era un fardo de amor,
solo irradio intensidad
cuando la cosa viene buena.

El gato ya se cayó,
la piñata se desinfla
y la vida no te espera.

Está saliendo el arcoiris,
tu terraza ya se abrió,
y vos tocando alguna estrella.

La milonga se hace al piso,
yo me rajo pa otros mundos,
vos quedaste en tu cabeza.

Pero el gato se calló,
la piñata se desinfla
y la vida ya no espera.

Vino lluvia, llegó el sol,
arcoiris para todos
los que suben de poetas.

viernes, 3 de febrero de 2017

Torsos desnudos

Quisiera alcanzar la desnudez, arrancando en trozos las ropas que cubren mis más temibles pensamientos.
Me gustaría dejar la piel de mis sentimientos al sol, para que el viento ventile las emociones...
Quisiera tantas veces descubrir las prendas de mi corazón, y ser un tórax libre de ataduras, prejuicios y exigencias...
Me falta osadía para desafiar las modas de los hábitos, para el destape total de mis circuitos repetitivos, para más encuentros sin tabúes ni falsos trapos...
El desafío mas grande excede el calor, el color y el verano...

jueves, 26 de enero de 2017

Notas de una Rayuela

Abi explica reglas, de Tierra al Cielo.
Mil va con destreza, la que a veces hace brillar.
Mic no todavía, toca esperar.
Laut también peque, arroja al 1 pisando líneas, sonriente.
Abe sentado; no quiere jugar.
Ben apunta y habla, saltando.
Mic, ya es el turno, tira y corre, libre saltando.
Agu recién llega, y última en la fila, se pudo sumar.

Abi de Cielo a Tierra, ágil su rayuela.
Mil salta con alegría, la que de a poco puede alcanzar.
Mic corre de lado tirando piedras.
Laut vuelve a Tierra a su propia manera.
Ben pasa, hablando a las piedras.
Abe sentado atento, no quiere jugar.
Agu camina, pisa sin ganas y se sienta atrás.

Abi va al 2, puntería llama al desafío.
Mil sale con todo, la aplaudimos por ir por más.
Abrazamos a Mic, para que aguante su turno.
Laut contento, corre pal cielo.
Ben tiene cábala, patea el suelo para arrojar.
Agu enojada, no juega más.

Abi al 3, y gana terreno.
Mil apunta y la animo hasta el cielo.
Mic ya no para, reímos con su forma de estar.
Ben es toro salvaje, dice para apuntar.
Abe lo sigue y empieza su juego.
Laut el pequeño se suma detrás.
Agu no quería ser última y fue con papá.

Vamos al 4, rozan el 5.
Logros, milagros y dificultad.
Abi y Mil. Profesion: rayuela.
Laut probando a jugar y saltar.
Mic riendo, aprendiendo a esperar.
Abe sintiendo, podrá participar.
Ben escucha las líneas del Cielo.
Agu al enojo le pudo ganar.

A cada uno su Rayuela,
su piedra, su juego,
descubriendo en un rato su propio saltar,
y el último tramo de camino al Cielo
lo hicimos Libre, probar por probar,
cada uno a su modo, miramos
y aplaudiendo
volvimos toditos, juntos, a Tierra,
cada quien su niño,
celebrando el tiempo...


Aventuras cotidianas en el Centro Integrador Comunitario Almafuerte









jueves, 15 de septiembre de 2016

Eso

A ese que fuiste, hasta saber lo que eras,
a eso que dejé caer, después de la frontera
a ese que quiero, que amé y se fue
y durante un instante sentí volver

Eso que fuiste brilló en lo que soy
lo pulí de llanto y hoy es canción
ya no guardo aquello que eras...
eso te lo dejo a vos...


martes, 16 de agosto de 2016

Camino de regreso

No cumplo años. No se trata de miedo a envejecer. En todo caso, cumplo días, minutos, oras. En todo caso, si se trata de cumplir, y si existe un mérito en eso, es con la libertad. No me toca cumpleaños feliz, porque descreo de la felicidad como principal parámetro de vitalidad.
No asumo una edad. Siento mi pulso vital y voy sumando capas: capa joven rodea capa infantil, capa adulta recubre capa joven.
Me encantan ciertas reuniones, ciertos obsequios, y que mi mamá prepare una torta.  Pero no es necesario soplar velas para eso. Quiero encenderlas cuando y con quien lo sienta, para que ardan lo más que puedan.
¿Escribo poesía, o descubro el ritmo de las palabras?

viernes, 12 de agosto de 2016

Hemos sabido mojarnos
y también secarnos.
Hemos sabido esperarnos y soltarnos.

Nos agrupamos
sin muchedumbres ni codos,
respetando las dimensiones del espacio.

Aceptamos límites como cuidado
y nos rebelamos.
Saltamos todos los charcos,
hemos podido ver
más allá de la perspectiva y el espanto.

Nos unimos
contando las diferencias que nos amaron.
Alcanzamos el encuentro,
al final del todo,
en el punto íntimo
con el broche infinito
de organizarnos.