miércoles, 20 de agosto de 2008

Deseo

En estos días descubrí el poder de los pensamientos.

Los pensamientos son una fuerza activa.
Nuestros pensamientos son una llave.

Una amiga mía (Tata), antes de soplar sus velitas de cumpleaños, aclara que hay que tener mucho cuidado al pedir deseos, porque se cumplen según cómo uno los enuncia.

Yo creo en lo que Tata dice sobre la diferencia entre desear una u otra cosa, o de una u otra manera. Pero no creo en los 3 deseos: ni en los de las velas de cumpleaños, ni en los de las lámparas mágicas, ni en los de las vaquitas de San Antonio, ni en los tréboles.

Creo que deseamos cada día, a cada momento, cuando pensamos.

Deseamos en la intención con la que untamos las tostadas por la mañana.
Deseamos cuando pensamos en lo que queremos, cuando pensamos en lo que nos gusta y también en lo que no nos gusta.
El pensamiento es atracción.

Atraigamos lo bueno hacia nosotros y hacia los demás. Pensemos bien y con energía.
Eso, para mí, es desear.

1 comentario:

Franco dijo...

Como expresar todos los deseos con solo 3? o 4? a 100?
Parece ser que si no pedis deseos en los cumpleaños o en la fontana di trevi, no tenes mas opciones para desear...

Me encanto lo que escribiste. un beso!.