Lo espectacular y lo magnífico acumula pequeños gestos. Eso es lo que mantiene la continuidad y las transformaciones de este colectivo. Una hazaña que cada año es distinta pero vuelve, como la memoria, como un copo de nieve, como ese último abrazo.
La virtud de hacer alegría a pesar del espanto que nos une. Un pequeño triunfo, seguir bailando, como ellas que con su blanco tanto nos legaron.
Desde fines de enero soñamos en conjunto, y hasta el último día llegan las manos. Este año estuve de nuevo en el círculo rojo, este año el chiche fueron los bombos, pero para el rojo también los handys, otra lluvia, andar sin camión.
Mariposas otra vez coloreando el pañuelo / no encuentro fotos / otra vez llorando / este medio también nos publicó.
Hoy último día de marzo, me faltaban estas (y más) fotos de esto que soy
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