sábado, 7 de febrero de 2009

Escribo con la última sal,
y el penúltimo gesto de resaca,
con estas ganas.

Se pudre,
se amarga la planta;
a la otra la fumé, recién.

Escritura de halo,
sueño de los muertos,
con la única esperanza
de encontrarme con tus palabras.

Por este rato de desilusión
en esta miga de egoísmo,
veo la planta caer.

...

3 comentarios:

pol dijo...

mucho mucho sin leerte
cómo me gusta tu poesía
te acaricia y cachetea a la ves.

besos

Pedro dijo...

ENTONCES VENGO CORRIENDO CON LA REGADERA EN LA MANO, UNAS GOTAS SE CAEN Y ESTALLAN EN EL SUELO CADA VEZ QUE DIGO PALABRAS, PERO NO IMPORTA.

LLEGUE TENGO UN "TE ESPERO" HECHO VARILLA QUE ABRAZA TU TALLO PARA MANTENERO HERGUIDO Y PALABRAS QUE SE DICEN MUDAS EN LUGARES DE ESTA NADA Y AL DECIRSE DEJAN LLOVER EN LA TIERRA Y LE DAN HUMEDAD, Y OJOS QUE SON FAROS DE SOL BESANDO TUS HOJAS QUE YA FUERTES SIGUEN VIAJANDO TRANQUILAS Y SABIENDO QUE EL JARDINERO LAS ESPERA PARA QUERERLAS.

Eliana dijo...

Solo por decirlo acá, que es donde corresponde, acordate que una vez dijiste:

Loca, escucha un poquito.

Hagamos una apuesta las dos, para las dos:
Apostemos a que uno se la juega, y si se relaja, le va mucho mejor.
Que sea una apuesta donde las dos jugamos la apuesta, y ganamos cuando nos va mejor.
Si nos va mejor, ganamos la apuesta.
Si no nos va mejor, entonces apostaremos otra vez.

Esto me hace acordar al fideo fino.
Yo no me le animo al fideo fino.
Con esa misma naturalidad con la que te agarrás, confiás, y te lanzás a dar vueltas (sin dar vueltas para dar vueltas), es así.

QUE JODIDO HACERLO
QUE FACIL DECIRLO

Pero es la única que nos queda.
Que después duela lo que tenga que doler, para que estamos las amigas?