viernes, 2 de mayo de 2008

Fui a comprar unos clavos
para fingir que todavía creo.
(Siempre, jamás, ayer, mañana)

Clavos que se descuelgan día a día,
imposibles de fijar.
No soportan mi propio peso.

Y yo quisiera colgarme en ellos,
pero descubro día a día
que estos clavos
(siempre, jamás, ayer, mañana)
duran sólo un hoy.

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